Antes de recibir la confirmacion total y absoluta de mi estado, yo ya estaba segura de que si. Desde hacia poco, me habia empezado a sentir un poco extraña y las cosas a menudo se borroneaban de a poco, y yo, entre que sonreia y tropezaba, me las ingeniaba para disimular.
La idea al principio me parecio un poco ridicula, yo? imposible. Pero luego de un tiempo, cuando vi que mi ropa interior seguia intacta, y los dias se sucedian tan naturalmente como siempre, me di cuenta de que las cosas no serian lo mismo para mi. Nunca fueron exactamente lo mismo, pero si bien parecido, de eso no hay duda.
Me acuerdo de ese dia en que le conte a mi amigo Alvaro acerca de mi terrible incertidumbre. El, con su sabiduria de artista gay, me tomo una mano mientras me miraba con esos ojitos de miel que tiene "no te preocupes querida, que te compro un test y vamos a confirmar en seguida que no". Guiño complice, sonrisa de aliento, imagen diluida, cuadro que se va a negro.
Ese mismo dia, despues del colegio partimos a la farmacia mas cercana. Estabamos los dos nerviosos, Alvaro en un momento choco el auto contra la vereda. Hace poco habia sacado licencia. Lo espere. A los pocos minutos lo veo aparecer con ese trotecito de urgencia, cuando el apuro no es otro que el que la mente construye.
Baño. "Te espero afuera pero cuando termines me avisas". Abro la puerta, el entra, ponemos el aparato en una superficie plana, asi como se tiene que hacer. Nuestras cabezas chocaron cuando nos inclinamos. El inconsciente nos llevaba a agacharnos mas y mas, como si de esa manera pudiesemos ver mas claro el simbolo que no aparecia aun. Nunca habia pensado hasta ese momento, como pocos segundos pueden ser tan determinantes y jugar con nosotros asi, haciendo de complices con el destino, que de seguro se rie de la pobre de una. Pudo haber sido peor pero en el fondo estaba tranquila, porque sabia lo que venia.
Durante esos dos minutos los flashbacks no pararon de venir. "Eres loquisima" "Shhh, que nos van a escuchar" "Voy a buscar un condon? ... No, yo tengo uno." La ropa que volo rapido, las manos torpes que no sabian que tocar, la desilusion que llego sin demorarse, la incomodidad del final sin placer, la ropa que volvio aun mas rapido, y el sueño que vino para salvar la situacion. Me preguntaba si cuando viera a Martincito por primera vez iba a poder evitar pensar "por lo menos te hubiese gozado, porque ni con eso te justifico."
Pobre Martin, en ese momento decidi que iba a leer todos los libros de maternidad y paternidad que se me cruzaran por delante. Porque iba a tener que ser buena madre, y buen padre tambien. Iba a tener que vestirme de orgullo para ir a las reuniones de apoderados en el jardin infantil, iba a tener que saber tener paciencia, porque seguramente Martincito iba a ser inquieto y desobediente como yo. Iba a tener que aprender a jugar de nuevo, porque de tanto tiempo de adolescente ya se me habia olvidado.
Martincito, lo vamos a pasar bien, no te preocupes que vamos a vivir buenisimos tiempos.
Alvaro me abraza, bota el test a la basura. "Te salvaste esta vez, suertuda de mierda, te adoro."
Lagrimas y gracias, gracias por darme otro ratito, mi niño precioso, esperame otro poco, que vamos a vivir buenisimos tiempos.
domingo, junio 04, 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Amiga, me matas con esas cosas... te entiendo muy bien, pero por favor CUÍDATE!!!
Que sea sólo una raya....
Que sea sólo una raya....
Que sea sólo una raya....
Que sea sólo una raya....
Y por tu cabeza pasa todo un videoclip de contenido no apto para menores. Y no lo disfrutas nada de nada.
Te entiendo. No del todo, pero un poquito.
uhhh ... cuatico!
tenso ...
=S
Publicar un comentario en la entrada